La última semana del mes, una palabra mágica: ¡Crucita!
Clima bonito, retiro guiado con pasión y cercanía por el inspector de Venezuela Rafael Montenegro, buena comida y ambiente fraterno…pero: algo pasó a nivel de salud (sobre todo valores incontrolables de la glucosa), que me quitaron las fuerzas y dificultaron todo: asistencias, ritmos del sueño y hasta estabilidad en los movimientos.