SAL SALINERA JULIO 2026
La última semana del mes, una palabra mágica: ¡Crucita!
Clima bonito, retiro guiado con pasión y cercanía por el inspector de Venezuela Rafael Montenegro, buena comida y ambiente fraterno…pero: algo pasó a nivel de salud (sobre todo valores incontrolables de la glucosa), que me quitaron las fuerzas y dificultaron todo: asistencias, ritmos del sueño y hasta estabilidad en los movimientos.
Llegaría el momento de poner los remos en el barquito de mi vida
¿Y dedicar ya el tiempo restante a cómo preparar mejor el encuentro decisivo de tantos registrados ya en esta vida?
Intenté sin éxito concentrarme en este pensamiento. Me ayudó el plan “b”: (sugerido por una querida amiga de Italia):
Dejar que la misericordia de Dios llene un vacío que mis fuerzas y capacidades se negaron y siguen negándose a llenar.
Y guardar una secreta esperanza: “¡Con solo volver a Salinas, todo volvería a ser como antes!”
El día de regreso, después del largo viaje, me esperaba en Salinas la celebración de misa con bautizo y bendición de flamante graduada: logré cumplir, aguantar la interminable alegre sesión fotográfica e… ir a descansar.
¿El día después? Glucosa normal (a mi manera), fuerza suficiente, ánimo en subida y un enorme “gracias a Dios” por permitirme prolongar una vez los tiempos suplementarios.
P. Alberto sigue luchando en Manta con una congestión pulmonar que hizo temer lo peor, esperando el alta para, ojalá, volver a Facundo y poder él también recuperar la “normalidad” posible a estas alturas de la vida. Su cumpleaños en el retiro había sido muy alegre y prometedor.
Padre Marcelo incansable (o cansado?) en tantos viajes para los dos viejitos: ¡gracias de corazón!
P. Jaime, lo esperamos ya cerca de su ansiado regreso de Bogotá con respectivo título académico y el ánimo de siempre.
¡Noticias de visitas y trabajos…para la próxima entrega, DIOS MEDIANTE!
Pero la colonia vacacional merece desde ya una mención de especial alegría: muchos niños, muchas colaboraciones y…el uso abierto del recuperado “salón educativo” de la Coop Salinas (encima de la TEXAL).
Un abrazo grande, con la bendición de Dios
P. Antonio
